Los líderes mediáticos no pueden contribuir al discurso de odio hacia el migrante

Los líderes mediáticos no pueden contribuir al discurso de odio hacia la población migrante. Sus palabras pueden ser determinantes en la forma en que se percibe a colectivos vulnerables y cómo se construye su imagen pública.

Por eso, desde RedAlRescate lamentamos las desafortunadas declaraciones que la periodista Ana Rosa Quintana hizo el pasado 15 de mayo. La líder mediática recibía la Medalla de Honor de la ciudad de Madrid, concedida por el Ayuntamiento de la capital. Tal y como recoge Eldiario.es, durante su discurso dijo lo siguiente: “me he criado en Usera, un barrio obrero y trabajador antes de que fuera Chinatown”.

Este tipo de mensajes no resultan adecuados. Los líderes mediáticos como ella tienen la responsabilidad de medir mejor sus palabras de forma que estas fomenten la convivencia y no contribuyan al discurso del odio contra la población migrante.

En este caso, las palabras de Ana Rosa Quintana pueden suponer munición contra la población china residente en Madrid. Durante la pandemia, la comunidad china ya sufrió un fuerte estigma debido a la propagación de rumores y prejuicios infundados. Su referencia al barrio de Usera, donde viven tantas personas del país asiático, no ayuda a disiparlos.

La responsabilidad de los líderes mediáticos es crucial para fomentar la convivencia y la tolerancia entre los diferentes grupos de población. Sin embargo, en ocasiones, dichos líderes descuidan su papel. Además, contribuyen al discurso del odio, perpetuando estigmas y prejuicios hacia determinados colectivos.

Utilizar su influencia para combatir el odio

Los líderes mediáticos deben ser conscientes del poder que tienen a la hora de formar la opinión pública. Su capacidad para influir en las actitudes y percepciones de la sociedad es inmensa. En este contexto, surge la necesidad de asumir una responsabilidad ética en su labor informativa. Más especialmente si se trata de temas relacionados con la migración y la diversidad cultural.

Casos como el de Ana Rosa Quintana evidencian la necesidad de reflexionar sobre cómo se transmiten mensajes a la audiencia sobre temas sensibles. En lugar de contrarrestar estereotipos y promover la convivencia, el discurso de Ana Rosa Quintana ha contribuido a alimentar el discurso de odio y a perpetuar prejuicios hacia la ciudadanía china.

La responsabilidad de los líderes mediáticos no solo se basa en informar, sino también en educar y crear un entorno propicio para la inclusión y el respeto mutuo. Es fundamental que estos líderes sean conscientes del impacto que tienen sus palabras y acciones, y que utilicen su influencia para combatir el odio y la discriminación en lugar de promoverlos.

La #RedAlRescate es un proyecto de sensibilización para la prevención de la xenofobia y promoción de la convivencia intercultural a través de redes sociales, financiado por la Dirección General de Atención Humanitaria e Inclusión Social de la Inmigración y cofinanciado por la UE.